Consumir alimentos de temporada es la mejor forma de garantizar que nuestro organismo recibe regularmente los componentes que aportan unos productos que en esos momentos, se encuentran en sus mejores condiciones de frescura y adecuación a la época del año, apostando por el cuidado medioambiental y la sostenibilidad.

El Observatorio Europeo del Mercado de los Productos de la Pesca y de la Acuicultura  (EUMOFA) ha elaborado un informe en el que aclara que uno de los grandes problemas que generan la sobreexplotación de los caladeros es la tendencia del consumidor a querer tomar los mismos alimentos durante todo el año.

Respetar los ciclos reproductivos, especialmente la época de cría, es fundamental para la renovación y mantenimiento de las especies. Consumir pescados y mariscos ovados (con huevas) puede suponer un manjar jugoso pero a la vez insostenible. Si nos comemos a un pez y a sus crías no solo estaremos mermando la población sino que estamos eliminando la posibilidad de regenerarse, abocando a esa especia a la extinción.

A día de hoy, existen los calendarios con la temporada de cada pescado, donde se aclara qué especies no se encuentran criándose mes a mes y están listas para ser pescadas y consumidas.

Consumir el pescado fresco de manera responsable, conocer el calendario con las especies en temporada, preocuparte por los caladeros donde han sido pescados y el método que se ha utilizado, son solo algunos pequeños pasos para consumir con consciencia y conciencia. No solo se beneficiará tu economía, sino que tus decisiones tendrán un impacto positivo en el planeta.